viernes, noviembre 18

Prioridades informativas

¿Qué es más importante, presentar la noticia rápido o hacerlo con información completa y correcta?

Esa es una pregunta importante cuando hablamos de periodismo, especialmente ahora que la tecnología permite difundir la información de manera prácticamente instantánea. La nota que me llevó a esta reflexión fue el multipublicitado caso de Raquel Chávez, dueña de una tienda de abarrotes en la delegación Iztapalapa, en la ciudad de México, quien, de acuerdo con varios diarios y portales de noticias, le ganó una demanda multimillonaria al gigante transnacional que es Coca-Cola. Aquí hay un par de ejemplos.

De acuerdo con ambas notas, Coca-Cola tendría que pagar una indemnización de 68 millones de dolares a la Sra. Chávez, lo cual es completamente falso. Afortunadamente los diarios más importantes del país no se fueron con la tendencia y tuvieron más cuidado al publicar sus notas. ¿Ejemplos? El Universal, y La Crónica de Hoy. En este último se publica además una columna financiera de Marco Antonio Mares, quien aclara los pormenores del caso y explica porque la señora Chávez no recibirá un sólo centavo del gigante refresquero, mismo caso de las otras decenas de demandantes, quienes fueron ignorados en casi todas las notas publicadas al respecto. José Yuste, compañero de Mares en el programa radiofónico Formula Financiera, publicó algo similar en su columna Negocios en Activo, en Milenio Diario (requiere suscripción para poder leerla en línea).

El dinero, en caso de que no procedan los recursos interpuestos por Coca-Cola ante la Comisión Federal de Competencia, iría a dar a las arcas del gobierno federal. Otro dato que la mayoría de las notas prefieren omitir, es que originalmente la queja de la Sra. Chávez no procedió en la CFC por falta de precedentes, y fue hasta que se presentaron quejas similares de comerciantes de diferentes partes de la Republica que su caso fue integrado a unas segunda demanda contra Coca-Cola, acusando a la compañía de competencia desleal y prácticas monopólicas. En ese mismo proceso se incluyó a Big Cola como uno de los demandantes. La primera demanda había sido presentada un par de meses antes por el otro gran competidor de Coca-Cola, Pepsi.

Así que independientemente de lo atractivo que resulte publicar una nota afirmando que un pequeño comercio logró derrotar a una poderosa transnacional, la verdad es que se trató de un pleito entre empresas rivales, con el único agregado de tener a algunos pequeños comerciantes sumados a uno de los bandos.

A fin de cuentas es una cuestión de responsabilidad, donde cada autor o portal debe decidir con cuanta seriedad toma su papel de informador o redistribuidor de la información. Y es una cuestión que bien debiera ser tomada en cuenta por los integrantes de la blogósfera.
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