sábado, octubre 2

2 de Octubre, ¿No se olvida?

Hoy 2 de Octubre se conmemora un aniversario más de la matanza de Tlatelolco en 1968.

Pero más que hablar de los sucesos de ese día, de los responsables, o de la sucesión de eventos que llevaron a este lamentable incidente me gustaría reflexionar un poco acerca del impacto de esta fecha en la juventud actual.

Como ya he mencionado antes, trabajo frente a un Colegio de Bachilleres. Esto me permite tener contacto con los estudiantes y me ha ayudado a darme cuenta del bajo nivel académico de nuestras instituciones. Y la conmemoración de esta fecha es otro ejemplo.

Año con año se reúnen miles de jóvenes para participar en la marcha conmemorativa. Mantas, pintas y gritos son comunes en esta manifestación, y la frase "2 de Octubre, no se olvida" parece ser la más común. Pero ¿Qué es lo que no se olvida? Basta interrogar a unos cuantos jóvenes para darse cuenta de que no tienen idea de lo que sucedió ese día. Lo único que saben es que miembros del ejército mataron a cientos de estudiantes en la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco, pero no tienen noción alguna de los antecedentes o de las diferentes versiones de los hechos.

Y tal parece que el hecho de participar de esta clase de marchas fuese una moda, ya que aún sin saber porque se protesta siempre hay cientos de jóvenes dispuestos a "hacer bola" por el puro gusto de sentir que pertenecen a algo. Y no sé, tal vez también tiene un poco que ver la noción idealizada que parecen tener de la rebeldía y los actos de protesta. Claro ejemplo de esto es la popularidad de las playeras con la imagen del "Ché" Guevara. Por puro ocio me gusta interrogar a los portadores de dichas playeras sobre la identidad del personaje en sus playeras, y debo decir que si uno de cada cinco tiene alguna idea de quien fue Ernesto Guevara es mucho. Desde versiones de que era cubano y falleció en México durante los eventos del '68, hasta que se trataba de un lider revolucionario nacido en México y participante en toda clase de rebeliones en nuestro país durante los años sesenta.

Y quizás la muestra más clara de la desinformación entre los jóvenes fue durante la huelga estudiantil en la UNAM hace un par de años. Prácticamente ninguno de los interrogados tenía una idea del regimen de cuotas sugerido por el Dr. José Sarukán Kermez, entonces rector de la Universidad y supuesto motivo de la huelga; y nadie fue capaz de explicarme en que parte de la Constitución dice que la educación universitaria debe ser obligatoria y gratuita, como alegaban sus líderes.

En fin, resulta triste pensar que la juventud estudiantil de nuestro país sea tan fácil de engañar y manipular por ex-estudiantes grillos y politiqueros para dotar de credibilidad a sus movimientos de pseudo-izquierda contestataria.

Por eso el título de este texto. ¿Como olvidar algo que ni siquiera se sabe?
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