sábado, agosto 16

Confesiones de una Mente Peligrosa

CONFESSIONS OF A DANGEROUS MIND
Director: George Clooney
Guión: Charlie Kaufman
Cast: Sam Rockwell, Drew Barrymore, Julia Roberts, George Clooney, Maggie Gyllenhaal, Rutger Hauer.

George Clooney hace su debut como director llevando a la pantalla un guión de Charlie Kaufman – autor de los guiones de “Being John Malkovich” y “El Ladrón de Orquídeas” –, basado en la autobiografía del mismo título de Chuck Barris, exitoso productor de televisión quien en los años sesenta creara algunos de los más exitosos programas de concursos de la televisión norteamericana. Lo atractivo de la historia radica en que en su libro, Barris confiesa haber trabajado como asesino para la CIA durante la Guerra Fría, habiendo asesinado a un total de treinta y tres personas, todos ellos supuestos enemigos de la democracia e instigadores comunistas. Independientemente de si la historia es cierta o no, Confesiones de Una Mente Peligrosa presenta una interesante visión de la paranoia imperante en los Estados Unidos durante la llamada Guerra Fría, al tiempo que se burla del estado de la televisión norteamericana y la baja calidad de los programas de entretenimiento de la época.

A lo largo de la cinta resulta muy evidente cual es la principal influencia en Clooney como director: su amigo y socio Steven Soderbergh. La trama se desarrolla a un ritmo semi-lento, pero es muy probable que esto sea intencional dado que le sienta muy bien a la historia. Esto, aunado al trabajo de fotografía, el cual nos presenta la imagen ligeramente sucia y granulienta, logra dotar a la película de un cierto mood depresivo y decadente. El manejo de la sátira y humor negro es inteligente y sutil, evitando llegar a la farsa y logrando algunos momentos muy divertidos. En general podemos decir que Clooney demuestra ser competente para contar una historia al tiempo que logra aderezarla con detalles de humor, manejados todos ellos con clase y elegancia.

Posiblemente el único problema de la cinta lo constituyan los fragmentos de entrevistas con gente allegada a Barris, ya que aún cuando resultan anotaciones interesantes que dotan de una profundidad adicional al relato, hay momentos en los que parecen estar fuera de orden o no corresponder al contexto de la parte de la historia en donde están insertadas.

Las actuaciones son buenas en general – incluso Julia Roberts, quien en esta ocasión no se interpreta a sí misma –, pero Sam Rockwell se lleva las palmas con su extraordinaria interpretación de Barris, en la que muy posiblemente sea la mejor actuación de su carrera. Su personaje es errático e impredecible, sumamente complejo y lleno de traumas de la infancia. Drew Barrymore hace un papel aparentemente más simple pero lo hace con mucho decoro. Julia Roberts hace a un lado su imagen de chica buena e interpreta a una femme fatale con todo lo que esto implica. Obviamente recurre a todos los clichés acostumbrados, pero lo hace de manera competente, y sus escenas están manejadas de modo tal que el efecto final resulta bastante satisfactorio. En cuanto al propio Clooney, es importante destacar que logra evitar que su personaje adquiera más importancia de la debida y permanece más como una presencia constante en el fondo sin necesidad de acaparar la atención de las cámaras. Gyllenhaal y Hauer hacen papeles menores pero los cumplen adecuadamente.

Adicionalmente existen varios cameos de algunos otros amigos de Clooney, quizás siendo el más divertido de ellos la aparición de Brad Pitt y Matt Damon como participantes de uno de los programas de concursos.

En conclusión podemos afirmar que Confessions of a Dangerous Mind es una destacada Opera Prima, lo que puede augurar un brillante futuro como director a George Clooney. E independientemente de tratarse de una cinta de un director debutante resulta una película bastante entretenida, recomendada especialmente para aquellos que gustan del humor en tonos más oscuros que el pastelazo.
Se produjo un error en este gadget.