martes, junio 10

Speedway to Hell

Antes que otra cosa creo que debo a todos ustedes una disculpa.

Después de tanta alharaca por la creación de esta lista / foro / newsletter o lo que se supone que esto sea, han pasado varios días y nada de nada. Pero no más. Habiendo dejado atrás una serie de presiones y preocupaciones, las cuales ya han sido sustituídas por unas nuevas, claro, es momento de ponerle leña a la hoguera y dejarla arder libremente.

Esta dirección me llegó por medio de otra lista, pero no recuerdo quien me la envió. Se trata de un test que tiene por objeto determinar, de acuerdo con la descripción hecha por Dante en La Divina Comedia, en que círculo del Infierno va a terminar cada quien de acuerdo con su estilo de vida.

Originalmente mi intención era distribuir este link sin ningún aspaviento, por el puro placer de compartir un test retorcidamente divertido con la gente que sé que disfruta de esa clase de cosas, pero mientras releía dicho test me puse a pensar en el Infierno.

Así, sin razón aparente empecé a divagar sobre la idea compartida por casi todas las culturas de la historia de la humanidad de que al final de esta vida existen dos posibles alternativas. Una de ellas es El Paraíso, un lugar más allá de todo lo que podamos soñar o imaginar y en el cual podremos descansar por toda la eternidad como premio por haber llevado una vida ejemplar desde el punto de vista moral. El otro es un inframundo, un abismo sin límites en el cual se encuentran las almas de todo áquel que en vida obró de manera incorrecta, y en donde serán atormentadas hasta el fin de los tiempos. El Infierno.

Alguna vez, discutiendo un tema diferente -creo que el Diluvio Universal-, alguien me señaló que habiendo tantas referencias a ese evento, provenientes todas ellas de diferentes culturas en diferentes partes del mundo, la explicación más lógica no podía ser otra más que el suceso realmente había tenido lugar. Aunque puede haber cierta validez en ese argumento, me rehuso a creer que cualquier cosa dicha por más de dos personas en diferentes partes del mundo se convierta automáticamente en La Verdad Absoluta. Aclarado esto, debo decir que llegué a una conclusión que puede sonar más radical de lo que realmente es. Algunos dirán que estoy equivocado, algunos más me darán la razón. Espero escuchar de todos al respecto.

Creo que los conceptos de Bien y Mal que conocemos y aceptamos como sociedad no tienen razón de ser. Me explico.

El factor común en todas las grandes culturas de la antigüedad es la vida en sociedad. Todas esas culturas se desarrollaron a partir de que el hombre dejó de ser nómada y tuvo que relacionarse con sus semejantes para asegurar su sustento y upervivencia. Esto llevó a la aparición de grupos cada vez más grandes que fueron evolucionando hasta convertirse en los grandes pueblos que la Historia tiene registrados. Ahora bien, ¿cómo fue posible para los gobernantes y estadistas de estos pueblos mantener el orden dentro de grupos tan grandes de seres individuales y con intereses diferentes? Mediante la creación de normas y reglas, claro. Pero, ¿cómo asegurarse de que éstas fueran cumplidas? Usando una de las herramientas favoritas de la humanidad, claro. El miedo y la intimidación. Sabemos que a lo que más teme el ser humano es a lo desconocido. Sabemos también que en su afán por explicar mucho de lo desconocido el hombre creo la religión, pudiendo así atribuir un origen sobrenatural a todo aquello que no entendía. Sumemos esto al hecho de que las instituciones eclesiásticas siempre han estado ligadas al poder y a los grupos de gobierno. ¿Acaso no tiene sentido pensar que el Infierno fue “creado” como un mecanismo de control de las masas?

A fin de cuentas se trata de una práctica común del ser humano. A todos nosotros cuando éramos niños nos hablaron del “coco”, o de “el viejo del costal”. Luego entonces, ¿por que no pensar en una versión del “coco” a gran escala, una lo suficientemente grande como para sembrar temor en pueblos completos?

En el caso concreto de Dante, es importante recordar que él vivió en Italia, sede de la Iglesia Católica Romana, durante la que posiblemente haya sido la época más grande e importante en la historia de esa institución. Recordemos también que casi todo el arte de la época tenía connotaciones religiosas, incluso la literatura. Por tanto no es de extrañarse que Dante, influído por su entorno, diera forma a un concepto abstracto con el que seguramente vivió desde pequeño. La complejidad y belleza de su obra es algo que merece ser discutido por su cuenta así que no añadiré nada al respecto. Por ahora.

En fin, creo que el tema da para mucho y puede dar lugar a extensas discusiones pero no quiero agotar su paciencia tan rápido. Espero sus comentarios y / o aportaciones al tema por los canales acostrumbrados.

JAC

“Cogito, ergo sum”.
But, what am I?
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